La muerte, hija de la noche, moraba en Tártaro.
Grecia la rechazaba y no le dedicaba ni altares, ni templos.
No era considerada Diosa de su templo.
El ciprés y el tejo le estaban especialmente consagrados.
En una mano llevaba una hoz afilada y en la otra portaba
una clepsidra(un reloj de agua), como símbolo
de una vida futura y una mariposa revoloteaba sobre su cabeza.
Los romanos sim embaro la llamban LEBITINA y
era la protectora de las pompas fúnebres.
También sele llamó HECATE y PROSERPINA.
Pues yo la denomino Bella Señora,
se me representa hermosa y terrible a la vez, grande, fuerte y con una voz profunda.